Consejos para realizar una inversión

Antes de realizar una inversión, debes conocer tu objetivo financiero, que incluirá el riesgo que estás dispuesto a asumir, la rentabilidad una vez eliminas los gastos y el plazo de inversión. Siempre debes elegir activos que cumplan todas estas características.

Debes invertir en activos que comprendas, independientemente de la rentabilidad que puedan llegar a generar. Antes de decidirte por una inversión, puedes solicitar ayuda de un profesional o pedir consejo a amigos o conocidos con experiencia el ese tipo de inversiones, aunque debes tener claro qué el dinero es tuyo, por lo que la responsabilidad sobre la inversión, es únicamente tuya.

Debes destinar a las inversiones exclusivamente el dinero que no necesitas. Si decides invertir en renta variable, debería ser exclusivamente con dinero que no necesites a corto plazo. Parte de tu dinero deberá estar invertido en activos de liquidez inmediata, por si necesitas disponer de ellos con urgencia.

Ten en cuenta que los mercados se mueven continuamente. En las inversiones que realices a largo plazo, deberás mantener tu focalización en el plazo final, independientemente de los altibajos que ocurran durante el periodo. Debes DIVERSIFICAR al máximo. Una buena inversión puede estar valorada por debajo de tu adquisición durante mucho tiempo, por diversos motivos, independientemente que el activo o el emisor sean excelentes.

Además de la diversificación en el tipo de inversión o activo, tienes que tener en cuenta la diversificación en plazo. Invierte con horizontes temporales distintos, así podrás acceder a tu capital con cada vencimiento y volver a obtener nuevas oportunidades en el mercado.

El factor más importante que influye en la acumulación de capital por cada inversión es el factor tiempo, por lo que debes comenzar ya. Ahorra e invierte constantemente.

Existen activos que han dado rentabilidades espectaculares los últimos años, incluso durante grandes periodos de tiempo (más de 10 años). Pero debes tener en cuenta que “las rentabilidades históricas no garantizan las rentabilidades futuras”.