El Fondo de Emergencia

A lo largo de nuestra vida siempre tendremos imprevistos económicos (el coche se nos para, tenemos que ir al dentista, el frigorífico deja de funcionar, etc). Para conseguir que el efecto de dichos imprevistos sea el mínimo posible en nuestra economía, necesitamos tener siempre a mano un fondo de dinero ahorrado para las emergencias. Entre otras cosas, gracias a este fondo, evitaremos tener que pedir prestado el dinero, ya sea a familiares o a una entidad financiera.

El importe que debemos destinar a un fondo de emergencia siempre depende de tu situación económica familiar y gastos asociados. Es decir, no será el mismo importe para una persona soltera con pocos gastos que para una familia con varios hijos, ya que en este ultimo caso aumentarán la posibilidad de que ocurran más imprevistos. El importe mínimo recomendable para dicho fondo es de unos seis meses de gastos básicos mensuales, siendo el importe ideal entre nueve meses y un año.

El dinero será del acceso inmediato, es decir, estará en una cuenta corriente, remunerada si es posible, sin coste de mantenimiento o comisiones mínimas y por supuesto dicha cuenta será distinta a la que utilices en tus gestiones diarias, con recibos, tarjetas u otros. Si deseas mayor rentabilidad, puedes analizar la opción de invertir en depósitos a plazo fijo u otros activos financieros sin riesgo a muy corto plazo, aunque tienes que tener claro que la característica principal del fondo debe ser el acceso inmediato al dinero que tengas depositado en él, sin coste por la cancelación anticipada (cosa que suele pasar con depósitos o fondos).

Una vez utilizado el fondo de emergencia en un imprevisto, tu nuevo objetivo será la de volver a ahorrar el importe inicial que tenías depositado en el mínimo tiempo posible. Ten en cuenta que el fondo únicamente debe utilizarse ante emergencias reales, no para compras o deseos. Por ejemplo, no es lo mismo comprarse un coche porque el antiguo no funciona o su reparación es excesivamente costosa, que por el placer de tenerlo. Para este ultimo caso, no debemos utilizar nunca un fondo de emergencia.