Fondos de Inversión

Otro tipo de productos que puedes utilizar para rentabilizar tus ahorros son los fondos de inversión. Los fondos son gestionados por entidades gestoras especializadas que pueden invertir el dinero en activos como acciones, renta fijo, derivados, otros fondos o incluso combinar entre varios activos.

Cuando se invierte en un fondo de inversión, lo que se hace realmente es comprar parte de la cartera de dicho fondo, esta parte tiene la misma estructura al fondo en su totalidad. Cada parte del fondo se denomina participación y su precio a una determinada fecha es su valor liquidativo.

La cartera de la valoración de un fondo en renta fija se realiza diariamente a precios de mercado, por lo que según la evolución de los tipos de interés y del vencimiento medio de los activos que componen la cartera, su valor variará, por lo que pueden dar minusvalías.

Un fondo es garantizado cuando logra una rentabilidad determinada en una fecha concreta. Mientras no llega la fecha, el valor liquidativo varia diariamente , por lo que únicamente se garantiza la rentabilidad al vencimiento.

La rentabilidad de los fondos que invierten en renta variable s está relacionado con la bolsa. Por lo que es posible obtener rentabilidades elevadas a corto plazo, pero también podemos obtener rentabilidad negativa. Es recomendable contratar este tipo de fondos siempre que busquemos rentabilidades a largo plazo.

Para calcular la rentabilidad media de un fondo, incluyendo si existen distintas aportaciones, tenemos que tener en cuenta que cada vez que se realizar una aportación, se comparan participaciones al precio del día (valor liquidativo), por lo que para calcular la rentabilidad media tendríamos que calcular la media de las rentabilidades que hemos obtenido con cada aportación.

Rentabilidad de cada aportación = (Valor Actual – Valor de compra) / Valor compra
Rentabilidad media = Rentabilidad / Rentabilidad de cada aportación

Los fondos de inversión ofrecen una serie de ventajas a los inversores :

– Para participar en un fondo de inversión no se requiere grandes cantidades de dinero. Aunque normalmente existe una inversión mínima inicial, las siguientes aportaciones pueden ser más pequeñas.

– Es muy fácil comprarlos y venderlos.

– Los fondos no suelen tributar hasta que no se rescata su capital en parte o en su totalidad.

– Son instrumentos de inversión regulados. El fondo de inversión debe respetar unas reglas marcadas por la normativa vigente y la gestión es controlada y supervisada por la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores). Además la entidad depositaria de los títulos de fondo que el fondo tiene en cartera, está obligada también a supervisar y vigilar la actuación de la gestora.

– Los fondos que no son garantizados, nunca garantizan la rentabilidad. El valor del fondo es siempre el valor de sus activos, por lo que si sus activos se deterioran, el fondo también lo hará. Debido a la diversificación de los activos del fondo, para que su valor sea cero, todos sus activos tendrían que perder todo su valor.

– Gestión profesional. Puedes invertir y olvidarte de la gestión, ya que será el equipo gestor quien se encarga de seleccionar valores y realizar los cambios oportunos. Esta ventaja se convierte en un inconveniente, ya que la gestión del fondo no es gratuita ya que nos pueden cobrar varios tipos de comisiones, como la de gestión, depósito, suscripción y reembolso.

Los fondos son la mejor opción para invertir en determinados mercados o índices que son complicados para los pequeños inversores, o que no tienen tiempo suficiente para autogestionar su cartera.

En breve, un nuevo artículo dónde se tratarán los tipos de fondos.