Enseña a ahorrar a tus hijos

La personalidad de un niño se forja en los primeros años de vida, es quizás durante ese periodo, cuando deberíamos proponernos enseñar a nuestros hijos cómo funciona el dinero para que así pueda evitar problemas financieros futuros.

– Enseña a ahorrar. Debes enseñarles a ahorrar siempre que reciban algo de dinero. Compra una hucha cuanto antes y explícales las ventajas que tiene guardar parte del dinero que reciban. En caso de que tengan una asignación periódica, deben ser conscientes de que el ahorro será imprescindible para conseguir metas en un futuro. (Estudiar una carrera, comprar un coche, etc).

– Enseña a que discriminen caprichos y necesidades. Comprar videojuegos u otros caprichos debe discriminarse de la adquisición de ropa o libros. Lo ideal es que realicen un presupuesto para que controlen sus ingresos y gastos, identificando en qué emplean el dinero que reciben y qué parte irá destinada al ahorro.

– Las metas de ahorro deberán fijarse en periodos cortos de tiempo. Podrían empezar de forma semanal. El ahorro acumulado nunca debe ser gastado totalmente, si su meta de ahorro se encuentra focalizada en la adquisición de ocio, es recomendable que el dinero ahorrado sea como mínimo dos veces superior al gasto que se va a realizar.

– Enseña a reducir gastos. Deberían eliminar los gastos diarios (golosinas, helados, cromos, etc), pasando a realizar dichos gastos por ejemplo una o dos veces a la semana, o cuando haya un ingreso extra.

– Enseña el valor de lo que compran. Debemos educarlos para que gasten su dinero en cosas a las que les den utilidad. Una bicicleta que no montan es un gasto que podían haber evitado.

– El ahorro crece más rápido cuando se invierte. Enseña las bases del interés compuesto. Cada vez que llene la hucha, lleva el dinero al banco e intenta contratar un depósito sin riesgo.